Yo alcancé a ver nódulos horribles, con piel ulcerada y cosas que hasta el portero veía”. Con esta frase, la especialista en radiología de mamas del Centro Médico Quilicura (CMQ), María Francisca Arnello, sintetiza un panorama que era bastante común hace unos veinte años y que actualmente está en retirada gracias a la toma de conciencia y al avance tecnológico.
Además del CMQ, la radióloga María Francisca Arnello presta sus servicios en la Clínica Indisa,en la Corporación Nacional del Cáncer (CONAC) y en el Hospital del Trabajador.
La renovación del mamógrafo por parte del CMQ es un importante paso en este último punto y los beneficios respecto a su antecesor son extraordinarios. Uno de ellos es su parilla antidifusora, la cual elimina la radiación que no es de utilidad y mejora notablemente la calidad de la imagen al aumentar el contraste y la resolución.
El nuevo equipamiento deja en el pasado el clásico “ojímetro” para ajustar la técnica radiológica. Su control de exposición automático permite adaptar la técnica del examen al verdadero espesor, densidad y tamaño de la mama. Del mismo modo, el sistema autofilter cambia el kilovoltaje (la intensidad del rayo X) y selecciona el tipo de ánodo (emisión) más adecuado, ya sea rodio o molibdeno. Con estas aplicaciones se eliminan la borrosidad, el movimiento y la sobre o subexposición en la imagen que se obtiene.
De acuerdo a la Dra. Arnello, el cáncer mamario puede manifestarse como asimetrías de densidad entre las mamas, nódulos o microcalcificaciones, la cuales son muy pequeñas y no superan los 0.5 milímetros.“Por esto mismo es que las características del nuevo equipo son fundamentales, ya que permite la detección de cáncer en forma muy precoz y con un excelente pronóstico”, señala la radióloga.
¿Para qué sirve el nuevo mamógrafo?
Este dispositivo permite la práctica de un examen llamado mamografía, que consiste en la colocación de cada mama entre dos láminas plásticas para ser comprimida y obtener placas radiológicas de tipo cráneo-caudal (vertical) y lateral (horizontal). En general, se realizan dos proyecciones por cada mama.
El examen se extiende por un período de diez a quince minutos y las patologías detectadas pueden ser benignas o malignas, algunas de las cuales son tan pequeñas que no han podido ser encontradas por el médico. El objetivo principal es descartar un cáncer o encontrarlo precozmente.
El cáncer de mamas es la segunda causa de muerte a nivel nacional en la mujer. Un motivo más que suficiente que llevó al CMQ a la adquisición del nuevo mamógrafo.
El operador
Una mamografía puede requerir proyecciones adicionales y/o magnificaciones (ampliaciones) en caso de haber microcalcificaciones o distorsiones en la arquitectura del tejido tras la realización del examen tradicional. Por este motivo -agrega la especialistala persona encargada de manejar este dispositivo debe ser un tecnólogo médico y ojalá especialista en mamas.
La radióloga del CMQ sostiene que “un profesional que domine el examen y maneje la patología mamaria sabrá si es necesaria una magnificación, la cual requiere de una capacitación tanto técnica como de conocimiento”.Y agrega que“lo importante es que la técnica sea buena para poder detectar hasta la más mínima lesión. Si la placa radiológica es muy blanca o muy negra hay cosas que se van a perder”.
Como voz autorizada en el tema, la Dra. Arnello hace un llamado a las mujeres mayores de 35 años a realizarse anualmente una mamografía, precisando que “durante este intervalo de tiempo pueden aparecer lesiones, pero van a ser tan pequeñas que el cáncer es prácticamente curable gracias a los protocolos y tratamientos establecidos”.
Un cáncer multifactorial
Son diversas las variables que pueden detonar un cáncer de mamas y entre las más importantes están:
- Edad (a mayor edad, mayor riesgo).
- Antecedentes familiares (línea materna directa: madre, abuela).
- Ingesta de grasas saturadas y sobrepeso.
- Menarquia temprana (primera menstruación).
- Menopausia tardía (última menstruación).
- Nuliparidad (no haber tenido embarazos).
- Primer embarazo después de los 35 años.
- Tabaquismo y alcohol.
- Uso de hormonas.
