El traumatólogo infantil

Las diferencias entre adultos y niños son obvias, un hecho también aplicable a las fracturas y lesiones en ellos. En los más pequeños, el proceso de reparación es muy distinto en términos de manejo y tiempo. Si se adicionan patologías nacientes, y otras tumorales y no tumorales propias de los niños, la necesidad de un especialista llevó a las universidades a impartir la carrera de traumatología infantil.

Pese a la existencia de traumatólogos adultos que han derivado a la parte infantil, la especialidad como tal tiene aproximadamente una década de vida y los profesionales a nivel nacional no son más de cuarenta. Uno de ellos es Milton Buitrago y para el Centro Médico Quilicura (CMQ) es un honor tenerlo a disposición de la comunidad.

El profesional detalla que su especialidad permite “manejar específicamente y con mayor detenimiento una serie de patologías que se están detectando, con resultados óptimos en términos de conducta y manejo, lo cual también es visto así por los pacientes”.

Patologías por edad

“Siempre hay accidentes, fracturas y lesiones de todo tipo entre los 0 y los 14 años”, es la síntesis con la cual el Dr. Buitrago resume su labor diaria, pero aclara que “cada grupo etario dentro de los 14 años tiene su patología específica”.

En primer lugar están los lactantes, que a muy temprana edad manifiestan problemas de cadera, displasia, malformaciones osteomusculares (pie bot, falta de un dedo, mano o pie deforme) o deformidades en extremidades que llaman la atención tras el nacimiento.

Traumatólogo infantil

¿Cuándo llevar un niño al traumatólogo infantil?
El especialista del CMQ aconseja que debe hacerse “tras cualquier caída o golpe que produzca intenso dolor y éste persista por mucho tiempo, ante un aumento de volumen o deformidad evidente y cuando hay manchas equimóticas (de sangre) bajo la piel, ya que lo más probable es que exista una fractura o lesión importante”.

“Hay un segundo grupo de niños que no tienen los inconvenientes anteriores y han evolucionado bien, pero sufren caídas y golpes de manera frecuente cuando empiezan a caminar”, precisa el traumatólogo infantil del CMQ. Un tercer grupo de menores -a partir de los 4 ó 5 años- presentan problemas de pie plano o en actividades relacionadas con el inicio del período escolar, tales como la educación física.

“A partir de los 7 u 8 años aparecen los problemas de malrotaciones de las extremidades inferiores, que provocan mucho cansancio y dolor en los niños, incluso al punto de no permitirles dormir”, afirma el Dr. Buitrago. Y agrega que “paralelamente se presenta la enfermedad de perthes, una patología tan frecuente -pero que aún no ha podido ser totalmente estudiada- que provoca dolores en la cadera y es la culpable que los menores sufran de cojera y presenten dolor al caminar, correr o hacer ejercicios”.

El último grupo lo integran los menores de 12 años en adelante y las patologías más comunes son las relacionadas con la columna vertebral: el dorso curvo (encorvamiento tipo joroba) y la escoliosis (deformidad). Como especialista en el ramo, el Dr. Buitrago recalca que la clave para tratarlas es la detección temprana para así evitar costosas y dolorosas cirugías.

Traumatólogo infantil

De acuerdo al traumatólogo infantil, Milton Buitrago, los esguinces de tobillo encabezan el listado de lesiones producto de accidentes durante el período escolar. Posteriormente le siguen en orden descendente los esguinces de muñeca, las fracturas de antebrazo y muñeca, las lesiones de los hombros y las fracturas de clavícula.

Socios y requisitos de una profesión naciente

Tras estudiar siete años de medicina general y tres de especialización, el traumatólogo infantil tiene una estrecha relación con otros profesionales al momento ejercer su labor. El personal del servicio de rayos X son sus principales socios y los primeros encargados en cuantificar una fractura.

En un segundo nivel están los kinesiólogos, quienes se dedican a los procesos de rehabilitación de los niños, y en tercer lugar están los pediatras “cuando además del problema ortopédico u osteomuscular, el menor pueda tener una patología pediátrica”, aclara el especialista del CMQ.

“Me agrada la interrelación con la gente y me produce gran satisfacción ver contenta a una persona tras sanar de alguna dolencia física”, sostiene el Dr. Buitrago. Y señala que la vocación, la voluntad y las ganas de hacer las cosas bien son los requisitos fundamentales para los futuros traumatólogos infantiles.

La importancia de tratar una lesión infantil

Muchos niños han sufrido alguna caída en algún momento de su vida, han estado con dolor algunos días y los padres han dejado pasar el tema. Al tiempo,puede notarse que una pierna es más larga (o más corta) que la otra. ¿El motivo? En cada segmento óseo de los menores hay un pequeño grupo de células llamado cartílagos de crecimiento y son los encargados de determinar el tamaño del hueso. Por ende, cualquier lesión o deformidad importante a ese nivel que no sea tratada adecuadamente puede derivar en serias consecuencias en el futuro de dicha extremidad.