Síndrome Lumbociático: No hay por qué convivir con el dolor

¿Ha notado que le duele la espalda persistentemente? ¿Procura no agacharse, hacer demasiada fuerza o cargar cosas pesadas porque luego vendrá el dolor? Si su respuesta es afirmativa, puede que usted sufra de síndrome lumbociático. He aquí de qué se trata.

Dolores de espalda

Los dolores de espalda son frecuentes, pero un adecuado diagnóstico utilizando la tecnología existente permite ponerles fin.

El síndrome lumbociático afecta a buena parte de la población y muchas veces es ignorado, pues el reposo nos provee de alivio. No obstante, esta mejoría es pasajera. Luego nos agachamos y nuevamente solicitamos auxilio para ponernos de pie. Simplemente le llamamos dolor de espalda y varias personas se han acostumbrado a vivir así. Sin embargo, estos dolores tienen tratamiento y el médico puede recurrir a algunos exámenes para ayudar a su diagnóstico y solución.

¿Pero qué es el síndrome lumbociático? De acuerdo al traumatólogo del Centro Médico Quilicura (CMQ), Dr. Hugo Abendaño, se trata de un cuadro doloroso en la parte baja de la espalda, la región glútea y la cara posterior de las piernas. Dentro de sus síntomas se puede identificar el dolor provocado por estornudos, presión directa de la zona o tos.

terapia kinesiológica

La terapia kinesiológica es una potente herramienta para poner freno al síndrome lumbociático.

Para diagnosticar este síndrome se hace una entrevista al paciente junto con un examen físico. Si durante este paso, al agacharse, el enfermo presenta dolores que se irradian por las extremidades inferiores, se habla de una hernia del núcleo pulposo o HNP; distinto es si las molestias se presentan en la espalda y costados de ésta, lo que se denomina síndrome fascetario, entre otras patologías.

Para su tratamiento, el Dr. Abendaño recomienda -según sea el caso y de acuerdo a la evolución de la enfermedad- analgésicos, inflltraciones, kinesioterapia, relajantes musculares o reposo. En casos más extremos de lumbociática, por una hernia del núcleo pulposo con compromiso neurológico y dolor intratable, el procedimiento será quirúrgico.

TAC para un mejor diagnóstico

Para un mejor y más detallado diagnóstico, los especialistas recomiendan exámenes más precisos como el TAC, sigla que en más de una ocasión hemos escuchado y que abrevia el término Tomografía Axial Computarizada.

Esto es similar a una radiografía, pero para obtenerla se utilizan dispositivos complejos que toman varias imágenes de la zona afectada -en este caso la columna- lo que permite una visualización en tres dimensiones.

Físicamente, el TAC es una unidad de examen compuesta por un túnel central y una mesa que se moviliza dentro de éste, desplazándose de forma horizontal o vertical. Está operado por un tecnólogo médico que, desde otra habitación, tiene plena visión para utilizar el dispositivo y atender a la persona que esté en él.

El TAC permite al médico observar de mejor modo las vértebras, discos intervertebrales e incluso, hasta cierto grado, la médula espinal. Dicho examen es de utilidad para detectar o descartar una posible hernia, lesiones de columna en pacientes que han sufrido accidentes u otros.

Su uso brinda mayores ventajas para el tratamiento de dolencias o inconvenientes en la columna, como el síndrome lumbociático. Por ello, si su médico le ha entregado una orden para hacerse TAC debe tener en cuenta algunas consideraciones que le serán útiles en el momento, como llevar ropa holgada y dejar joyas y artículos metálicos en casa. De este modo, estará mejor preparado y tendrá mayor comodidad durante el examen.

Ahora que usted conoce este síndrome, cómo ha de tratarse y la tecnología que existe a su servicio para un mejor diagnóstico, no se descuide y preste la atención debida. No es normal ni sano vivir con dolores, tampoco debe acostumbrarse a ellos. Busque la adecuada asesoría médica para solucionarlo.

Beneficios del TAC

  • Con medio de contraste, sirve para resaltar anomalías y ver detalles estructurales
  • Detección de infecciones o enfermedades degenerativas
  • Detección o descarte de lesiones
  • Diagnóstico de HNP (hernia del núcleo pulposo)
  • Evaluación de columna antes y después de cirugías
  • Mide la densidad ósea en pacientes con osteoporosis
  • Sirve para guiar procedimientos diagnósticos como biopsia
  • Visualización de estrechamientos del conducto vertebral
  • Visualización de tumores o metástasis por cáncer