Carmen Romo, en su primer período como alcaldesa de Quilicura, dio inicio al Programa del Adulto Mayor. Todo partió con una simple oficina, que con el paso del tiempo se transformó en una enorme infraestructura, desde la cual se coordinan una gran cantidad de actividades destinadas a las personas de la tercera edad.
A comienzos de la década de los noventa, muy pocas personas habrían imaginado que el basural ubicado frente a la Plaza El Mañío se transformaría en las actuales instalaciones de la Casa del Adulto Mayor, un pilar fundamental de un programa que se apronta a cumplir quince años de funcionamiento.
La puesta en marcha del Programa del Adulto Mayor fue la materialización de un sueño que tenía la alcaldesa Carmen Romo cuando era directora de la Escuela El Mañío: generar un espacio para un segmento etario que se encontraba marginado. El sueño comenzó a hacerse realidad cuando llegó al sillón municipal y dio inicio a este proyecto.

María Elena Antinao (a la izquierda) junto a parte del personal que trabaja en las dependencias de la Casa del Adulto Mayor.
El programa crecía día a día y la oficina que albergaba el proyecto en sus inicios se hizo pequeña, por lo que se hizo evidente la necesidad de un recinto más grande. En un esfuerzo conjunto entre el SERVIU y la Municipalidad de Quilicura, se puso la primera piedra de la Casa del Adulto Mayor, la cual fue entregada a la comunidad el año 2000. Con el paso del tiempo, se ha ampliado de acuerdo a las necesidades para atender y mejorar la calidad de vida del adulto mayor.
El Programa del Adulto Mayor trabaja con todas la redes municipales a fin de cubrir tres grandes áreas: salud, educación y participación. La primera abarca desde el auto cuidado hasta la visita semanal de un médico, el cual atiende a unas veinte personas, ya sea haciendo chequeos, diagnósticos, recetando o derivando a un recinto asistencial. Las otras dos apuntan a la organización de los adultos mayores y el empleo de su tiempo libre.
Para gozar de los beneficios del Programa del Adulto Mayor, o simplemente para pedir ayuda u orientación, no es necesario pertenecer a ninguna organización social.
La señora María Elena Antinao encabeza un equipo de siete personas, que se han ido capacitando y especializando con los años, las cuales se encargan de atender a un volumen aproximado de 1800 adultos mayores, entre organizados y no organizados. Los primeros se agrupan en 45 clubes, cuyas directivas se dan cita en la Casa del Adulto Mayor una vez al mes.
Los clubes son organizaciones sociales dependientes de las juntas de vecinos. El nivel organizativo de algunos los han llevado a la autonomía, la personalidad jurídica e incluso a la adjudicación de proyectos. El rol de la Casa del Adulto Mayor varía en cada club, pudiendo ir desde la simple coordinación hasta la ayuda y el apoyo constante.

El taller de costura es una de las tantas actividades que operan al interior de la Casa del Adulto Mayor.
En la Casa del Adulto Mayor operan la mayoría de los treinta talleres destinados a las personas de la tercera edad. En algunos casos, se envían monitores a los clubes ubicados en los lugares más apartados de la comuna. Estos talleres son presentados a la comunidad en exposiciones y muestras públicas.
El Programa del Adulto Mayor deja en el pasado la creencia que el hombre jubilado tiene como destino leer el diario en la plaza. En la Casa del Adulto Mayor se realizan muchas actividades destinadas a las personas de la tercera edad, que van desde bailables, bingos, gimnasia, juegos de salón, manualidades, etcétera hasta la autogestión de recursos.
Los más de seis años que lleva operando la Casa del Adulto Mayor y ver la forma en que está funcionando llenan de orgullo a María Elena, quien transformó la mentalidad de muchas personas de la tercera edad y los hizo cambiar su soledad por la participación e integración en actividades de la más diversas índoles.
La Casa del Adulto Mayor ha contado con visitas ilustres. La entonces ministra de Salud y hoy Presidenta de la República, Michelle Bachelet; el ex Primer Mandatario, Eduardo Frei Ruiz-Tagle; la ex Primera Dama El Salvador, Lourdes Rodríguez de Flores; y una delegación del Banco Interamericano han pasado por las instalaciones ubicadas frente a la Plaza El Mañío.
