Santiago no es un buen lugar para las personas que sufren de alguna enfermedad de la vía aérea. Altos niveles de smog en invierno y polen en primavera hacen que estos pacientes no disfruten de una buena calidad de vida, un asunto preocupante si consideramos que cerca del 25% de la población chilena presenta algún cuadro de estas patologías.

Cerca del 20% de la población presenta el cuadro de rinitis alérgica, cifra que se eleva al 75% en pacientes asmáticos y que baja a 10% en la población infantil.
El Asma
El asma es la obstrucción parcial de los bronquios y bronquiolos a consecuencia de un espasmo de los músculos de las paredes bronquiales, lo que provoca que el individuo presente dificultades en el proceso respiratorio, tos, una sensación de tirantez no dolorosa en el tórax y sibilancias (silbidos o pitos en el pecho).
Según la doctora del Centro Médico Quilicura (CMQ), Dra. Marieta Sánchez, «el asma es generado por diferentes factores, ya que presenta agentes desencadenantes y exacerbaciones estacionales. También son importantes los antecedentes genéticos, la exposición y sensibilización a los alergenos (irritantes propagado por el aire)».
Los alergenos pueden ser domésticos o externos. Por mencionar algunos, en el primer caso se encuentran los minúsculos ácaros del polvo doméstico y las partículas de la piel (caspa) de gatos y perros. En los externos podemos encontrar el polen y contaminantes como el humo de cigarro y el smog.
Aunque no tiene cura, un ataque puede aliviarse -y a menudo prevenirse- mediante el tratamiento con broncodilatadores que son inhalados y cuya aplicación variará de acuerdo a la edad del paciente. Por ejemplo, en los niños se toman a través de cámaras espaciadoras que se acoplan a un aerosol, en el caso de los lactantes -además de esto- es posible usar nebulizadores con mascarillas.
Rinitis alérgica
Para evitar crisis de asma y molestias de rinitis alérgica
- Evite cambios bruscos de temperatura.
- Evite el contacto con sitios saturados de animales, hongos, polen y polvo.
- Trate ambas enfermedades con medicamentos recetados solamente por profesionales médicos.
- Mantenga un ambiente libre de contaminación. En recintos cerrados, no fume ni encienda braseros o cualquier fuente de calefacción de la que emane humo.
- Vacúnese anualmente contra la gripe.
- En caso de hacer ejercicio, asegúrese de contar con la autorización de un profesional médico y siempre realice calentamiento previo.
La rinitis, o inflamación de las membranas mucosas de la nariz, presenta muchas similitudes con el asma, ya que es desencadenada por alergenos. Sin embargo, este trastorno será estacional o permanente de acuerdo al factor que lo cause, tal como lo explica la Dra. Sánchez: «En la rinitis alérgica, la sensibilización puede ser estacional, como en el caso de polen, o permanente si es causada por alergenos siempre presentes en el entorno como el pelo de las mascotas, el polvo doméstico o las cucarachas».
Sus síntomas incluyen la presencia de tos (factor común con el asma), congestión nasal y picazón en la garganta, nariz, oídos, ojos y paladar. Estas señales aparecen generalmente antes de los veinte años. Sin embargo, este hecho no excluye que una persona pueda presentar algún cuadro de rinitis superada esta edad. Algunos tratamientos para disminuir las molestas asociadas a la rinitis alérgica pueden ser los aerosoles nasales antialérgicos, descongestionante y otros medicamentos recetados luego de un exhaustivo análisis realizado por un profesional médico.
Aunque la rinitis y el asma no son lo mismo, pueden considerarse como componente de un mismo proceso inflamatorio en el caso de coexistir en un mismo individuo. Es en estos casos, como menciona la especialista, que un tratamiento conjunto es potencialmente beneficioso; «la relación anatómica, fisiológica e inmunopatológica entre las vías aéreas superior e inferiores sustentan la hipótesis acerca del potencial beneficio del tratamiento conjunto de los síntomas alérgicos de ambas patologías. La visita oportuna a un profesional ayudará a encontrar la alternativa más adecuada para cada caso».

El smog presente en Santiago sólo empeora la condición de los pacientes asmáticos en la capital, siendo el período de invierno el de mayor número de crisis asmáticas.
