A 110 años del descubrimiento de los rayos X

Los rayos X actualmente son parte importante de la vida del hombre moderno. Su descubrimiento revolucionó la práctica de la medicina, ya que permitió a los médicos explorar el cuerpo humano sin tener que abrirlo para diagnosticar alguna enfermedad.

Roentgen

Hace 110 años, y casi por accidente, el físico alemán Wilhelm Conrad Roentgen revolucionó al mundo con el descubrimiento de los rayos X.

Para la mayoría de las personas es completamente normal que el médico les solicite una radiografía para saber qué pasa en el interior de sus cuerpos, pero es muy probable que no sepan qué son los rayos X ni quién fue su descubridor.

La historia se remonta al año 1895. En noviembre de ese año, el físico alemán Wilhelm Conrad Roentgen estudiaba la producción de electrones en haces (conocidos como rayos catódicos) y se dio cuenta de un misterioso tipo de radiación que no había observado antes. La llamó rayos X por su naturaleza desconocida. Más tarde fue demostrado que estos rayos son, al igual que la luz y las ondas de radio, un tipo de radiación electromagnética.

Este descubrimiento le valió a Roentgen el Premio Nóbel de Física en 1901. No era para menos, pues los rayos X han tenido repercusiones en muchas áreas del conocimiento siendo una de las más comunes e importantes la medicina. Las fotografías de rayos X (más conocidas como radiografías) son útiles para que los médicos diagnostiquen cualquier enfermedad sin tener que abrir los cuerpos de los pacientes para ver en su interior.

En la actualidad, una radiografía proporciona una visión clara de cualquier parte de la anatomía, incluidos los tejidos blandos. A su vez, los rayos X se emplean para tratar determinadas enfermedades, en particular el cáncer, en donde se exponen los tumores a la radiación. También se utilizan en otros rubros como la industria, la astronomía y la biofísica molecular.

Aspectos técnicos

Los rayos X utilizan energía electromagnética invisible para obtener imágenes de tejidos internos, huesos y órganos en una placa. Los rayos X estándar se realizan por muchas razones, incluyendo el diagnóstico de tumores o lesiones óseas. Éstos pasan a través de las estructuras del cuerpo hasta unas placas especialmente tratadas (parecidas a una película fotográfica) y se hace una foto tipo «negativo» (cuanto más sólida es la estructura, más blanca aparece en la placa).

Pioneros chilenos

La primera radiografía iberoamericana fue realizada en Chile, 90 días después que Roentgen dio a conocer su descubrimiento de los rayos X. El hecho fue publicado el 27 de marzo de 1896 en las actas de la Sociedad Científica de Chile por los profesores de la Universidad de Chile, Luis Ladislao Zegers y Arturo Salazar.

Cuando el cuerpo se somete a los rayos X, diferentes partes del cuerpo permiten que pasen cantidades variables de rayos X a través de ellas. Los tejidos blandos del cuerpo (como sangre, piel, grasa y músculos) permiten que la mayoría de los rayos X los atraviesen y aparecen en gris oscuro en la placa. Un hueso o tumor, que es más denso que los tejidos blandos, permite que pasen menos rayos X a través de él y aparece en color blanco en la placa. En una fractura de un hueso, el haz de rayos X pasa a través de la zona rota y aparece como una línea negra en el hueso blanco.

¿Cómo se realizan los rayos X?

  • Se le pedirá al paciente que se quite la ropa o joyas que puedan interferir con la exposición del área del cuerpo que será examinada.
  • Se coloca al paciente en una mesa de rayos X, que sitúa cuidadosamente la parte del cuerpo que va a ser radiografiada entre la máquina de rayos X y un cassette que contiene la película de rayos X. Algunos exámenes se pueden realizar con el paciente sentado o de pie.
  • El haz de rayos X se enfoca en la zona que será fotografiada.
  • El paciente debe permanecer inmóvil o la imagen será borrosa.
  • El técnico se sitúa detrás de una ventana protectora y toma la imagen.
  • Algunas veces deben hacerse rayos X desde diferentes ángulos, como la vista frontal y lateral durante unos rayos X de tórax.
rayosX

Pese a su antigüedad, los rayos X no pierden vigencia y son parte importante de la medicina moderna.