El nuevo escáner o tomógrafo computado con el que cuenta el Centro Médico Quilicura (CMQ) es de los equipos más modernos en el rubro y pertenece al grupo de los denominados “multicorte”. Con un barrido estudia más centímetros por segundo que su antecesor y el tiempo de examen en un paciente es notablemente menor.
Para uno de los directores del CMQ y tecnólogo médico, Jaime Vergara Campusano, “la principal ventaja del nuevo equipo es que pueden hacerse exámenes más rápidos y, aunque emite un poco más de radiación que el escáner helicoidal, este hecho se compensa en que los exámenes son cuatro veces más rápido que en el equipo anterior y usando los mismos parámetros técnicos”.
De acuerdo a Vergara, uno “juega” con la configuración según las necesidades, precisando que “puede realizarse un examen igual de lento que en el equipo anterior, pero con una calidad de imagen cuatro veces superior, lo que permite obtener imágenes en 3D de la cara, los huesos, la pelvis, etc.”.
Aunque muchos pacientes se ponen nerviosos al saber que tienen que someterse a un escáner, lo cierto es que es un proceso sencillo, eficiente y que generalmente no tarda más de veinte segundos.
Además de reducir el tiempo de exploración, el escáner Siemens Somatom Volume Zoom es capaz de adquirir el volumen de un órgano desde cualquier plano para generar una reconstrucción en 3D a máxima resolución.“En el equipo anterior era impensando tener las actuales imágenes”, es el comentario de uno de los directores del CMQ y que reafirma la calidad del nuevo equipo.
En este sentido, el tecnólogo médico subraya que cualquier parte del cuerpo humano puede reconstruirse en 3D con el actual escáner y gracias al uso del contraste yodado pueden verse nítidamente las arterias, venas y órganos.
Uno de los estudios más avanzados que puede realizarse con el nuevo equipamiento es un examen de abdomen y pelvis en fase angiográfica, el cual consiste en el análisis del abdomen desde las cúpulas diafragmáticas hasta la sínfisis púbica. Tras la aplicación del medio de contraste se toman imágenes en el momento que éste se encuentra diseminado por las arterias.“Al igual que los programas de edición fotográfica como Paint o Photoshop, con este equipo pueden editarse las imágenes obtenidas. En este caso, se eliminan las estructuras que no son objeto de estudio y se dejan solamente las arterias (aorta, ilíacas, hepática, renal, etc.), tal como si fuera una ilustración de una enciclopedia, pero en 3D”, precisa el especialista.
El tecnólogo médico y miembro del directorio del CMQ, Jaime Vergara Campusano, trabajando en la sala de comandos, en la cual se adquieren, editan y envían las imágenes de los diversos exámenes que se realizan en el escáner.
El médico tratante puede realizar un diagnóstico de gran precisión gracias a esta tecnología. Según Vergara, “los cirujanos pueden planificar mejor una cirugía y las mediciones para una endoprótesis o un clavo endomedular son precisas”.
Los exámenes más comunes que se practican son el escáner de cerebro (que busca la presencia de una hemorragia, infarto o tumor), seguido del escáner de cavidades perinasales (para el estudio de sinusitis o desviaciones del tabique nasal) y el escáner de columna lumbar (que busca hernias del núcleo pulposo y enfermedades degenerativas).
En un segundo plano se encuentran el escáner de abdomen y pelvis (que busca hemangiomas, patologías renales y tumores al hígado), el escáner de tórax (muy útil en el diagnóstico precoz del cáncer), el pieloTAC (que busca cálculos renales) y la uroTAC (que estudia las vías urinarias, las fases angiopáticas y si hay infartos en estos órganos).
Y en un tercer escalón se sitúan el escáner cervical y dorsal, que son más que nada para patologías de urgencia.
El escáner es el dispositivo que emite mayor dosis de radiación dentro de los equipos de radiación diagnóstica. Para protegerse de ella, las paredes de la sala donde se encuentra son a base de plomo, cuya composición permite que con sólo dos centímetros de espesor se logre la misma protección que con veinte centímetros de concreto.
Aunque los encargados de operar el escáner se protegen tras una pared plomada en la sala de comandos, también reciben un poco radiación por el trabajo con el equipo. La radiación recibida es medida por un dosímetro, un dispositivo de uso obligatorio para quienes trabajan con energía nuclear, escáner, rayos X o equipos similares. El objetivo es impedir que se sobrepasen los límites permitidos de exposición personal y, cada tres meses, es enviado al Instituto de Salud Pública (ISP) para su análisis respectivo.